Uno de los temas más polémicos de los últimos meses ha sido la inflación en el país.
El INDEC dice que no hay, todos la sienten, los medios masivos de comunicación la proclaman entrecruzando acusaciones de corrupción, los funcionarios del gobierno tildan el dato de “timba” (1), en fin…
La inflación está definida como un aumento general de precios. Técnicamente viene a darse una situación inflacionista cuando “la demanda efectiva expresada en dinero es superior a la oferta disponible de bienes” (2). O sea: hay pocas cosas y muchos las queremos; luego, se eleva el precio para que sólo quieran las cosas los que pueden pagarla a precio alto. En la inflación esto no ocurre con un solo producto o una sola rama; sino que se aumentan todos o casi todos los precios de los productos.
Hay coincidencia en que la causa no es una y a menudo se trata de una combinación de factores; pero no es mi propósito aquí indagar sobre la etiología del fenómeno sino conocer la realidad argentina en cuanto al tema. Y si alguien con mejor preparación nota algún error técnico en mi exposición, estaré agradecido me lo comuniquen a la brevedad.
Para ello acudí al organismo encargado de medirla; el famoso y demonizado INDEC. Sorpresivamente encontré que se brinda un folleto explicativo sobre cómo hacerlo (3). Sirviéndome de la tan generosa Wikipedia, aporto que el “índice más utilizado para medir la inflación es el ‘Índice de Precios al Consumidor’ o IPC, el cuál indica porcentualmente la variación en el precio promedio de los bienes y servicios que adquiere un consumidor típico en dos períodos de tiempo, usando como referencia lo que se denomina en algunos países la cesta básica.” (4)
Aquí la llamamos “canasta básica”. Ya podemos señalar, entonces, que dependiendo de los productos que consideremos incluídos en la canasta básica, vamos a poder determinar un porcentaje diferente… vaya como ejemplo malicioso que para decir que no hay inflación tomo un producto que sé no ha variado en un año por subvenciones estatales o por estar sometido a precios internacionales (5). Pero volvamos al tema del cálculo.
El INDEC en el folleto explicativo dice que para medir la variación en el IPC, debo tomar el precio el producto (o de la canasta, en este caso) en un momento del tiempo y restarlo del precio del producto actual. Luego, dividirlo por el precio en aquél primer momento que resté antes y finalmente, multiplicarlo por cien. Eso me dará un porcentual que de ser positivo indicará la tasa de inflación, si es negativo que hay deflación (baja del precio) y si es neutro, el nivel de precio es estable. A ver, veamos un ejemplo.
Me voy a servir de la idea que uno regularmente se da un gustito. En mi caso, comerme un menú de un fastfood en uno de los shoppings de mi ciudad (6). Dicho menú incluye bebida gaseosa de 375 cm3, una porción de papas fritas y carne –cerdo, lomo o cordero a elección– junto con algunas verduras como tomate y cebolla y algo de especias como el provenzal. Bastante representativo del consumo argentino, a mi entender.
El precio de dicho menú en agosto de 2005 era de $ 12. Hoy, agosto de 2008, es de $ 20.
Veamos el índice inflacionario de este menú según el INDEC: debo tomar el índice de precios de agosto de 2008 ($ 20), restarle el índice de precios de agosto de 2005 ($ 12); a eso dividirlo por el índice de precios de agosto de 2005 ($ 12) y el coeficiente que me da, multiplicarlo por 100. Eso me da el porcentaje de variación de precios entre un mes y otro.
¿Saben cuánto me da el índice de variación de precios para dicho menú entre el 25/08/2005 y el 25/08/2008? el bellísimo porcentaje positivo de 66,66. Ahora dividamos por 3… 22,22 % anual de inflación. Dividimos por 12: 1,85 % mensual de inflación.
Para el INDEC la inflación de julio de 2008 para la canasta básica es apenas 0,4 % con respecto a junio del mismo año, el corriente; y con respecto al mismo mes del 2007, 9,1 % (7). Y claro… si yo comparo el precio de julio del menú con el de agosto, no varió en nada; entonces, todo depende del período de tiempo que tome para calcularla y de los productos que elija, como dije antes.
Otro dato interesante: los parámetros se toman en base al gran Buenos Aires, como puede verse en el informe citado en la nota 7. ¿Y el resto del país?.
Creo que están un poco más claras las cosas… sólo resta de mi parte confesar que este esfuerzo es un intento de reflejo del impacto de la suba de precios en los bolsillos de las clases bajas, medias-bajas y medias; que son las que no pueden soportar la suba de precios.
Mi comparación de precios tomó un período de tres años, agosto 2005-agosto 2008. Ahora veamos cuánto varió el salario mínimo, vital y móvil en ese período; para ver realmente el impacto en el bolsillo: en agosto de 2005 ascendía a $ 630 (decreto 750/2005); actualmente es de $ 1.200 (resolución 3/2008 del Consejo Nacional del Empleo, Productividad y El Salario Mínimo Vital y Móvil). Casi el 50 % contra el 66 % de inflación… ¿quién se hace cargo del 16 % faltante?.
Ello sin considerar que gran parte de la Argentina trabaja en negro y cobra por debajo de dicha cifra.
Conclusiones: ¿hay inflación en Argentina? Sí. ¿El INDEC miente? No, pero probablemente manipula información.
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Notas
(1) Ver declaraciones de Agustín Rossi, jefe de la bancada oficialista de la Cámara de Diputados en
Por las dudas, “timba” para la Real Academia Española es en su significado coloquial “partida de juego de azar”.
(2) HELLER, Wolfgang, “Diccionario de Economía Política”, p. 253, 3ra. ed. revisada y ampliada, Barcelona, España 1965. Por demanda efectiva se entiende demanda global; o sea, la demanda de todo el sistema y no de un sector o sujeto.
(3) http://www.indec.mecon.ar/nuevaweb/cuadros/10/como-usar.pdf
(4) http://es.wikipedia.org/wiki/Inflación
(5) Por ejemplo, el tema de los combustibles; que no dependen en forma determinante sino del precio internacional de los hidrocarburos. O, algo más cercano, las papas fritas Pringles… ¿se dieron cuenta que toda la vida salieron más de $ 8 los tubos ésos?. El caso inverso si quiero decir que hay inflación y no la hay…
(6) Evitaré dar nombres para no generar polémica innecesaria.
(7) http://www.indec.mecon.ar/nuevaweb/cuadros/10/ipc_08_08.pdf